Redefiniendo la eficiencia energética en paneles: del experimento al uso diario
Lo que comenzó como un experimento de sostenibilidad en 2023 ha contribuido a dar forma a una nueva generación de paneles interactivos y no interactivos. Así es como estamos convirtiendo la investigación en un ahorro energético medible para el día a día.
La eficiencia energética suele presentarse como una cifra en la etiqueta de un producto o en una ficha técnica. Pero detrás de ese número hay decisiones que se toman mucho antes: cómo funciona la retroiluminación, qué ajustes vienen configurados por defecto, cómo responde el panel a su entorno y si los usuarios pueden ver cuánta energía consumen.
En i3CONNECT, estamos uniendo todas esas decisiones. Nuestro objetivo no es simplemente desarrollar paneles que consuman menos energía en condiciones de prueba, sino conseguir que la eficiencia energética forme parte de su funcionamiento real y cotidiano.
Todo empezó con el experimento Green Screen
En 2023 empezamos a experimentar con Green Screen, un panel interactivo de prueba de concepto diseñado poniendo la sostenibilidad en primer plano.
El proyecto nos permitió cuestionar algunos de los enfoques tradicionales del diseño de paneles. Visitamos al especialista en reciclaje Mirec para entender qué ocurre con los paneles al final de su vida útil. Junto con Pezy Engineering, analizamos la composición de sus materiales y exploramos alternativas como plásticos reciclados, una construcción más ligera, electrónica modular y menos cableado.
El consumo energético también fue una parte importante del experimento. Uno de los prototipos utilizaba retroiluminación dinámica para estudiar si era posible controlar distintas zonas del panel de forma independiente, en lugar de iluminar toda la retroiluminación con la misma intensidad.
Green Screen no pretendía ofrecer una respuesta definitiva. Nos dio espacio para probar ideas, colaborar con especialistas y proveedores e identificar qué conceptos podían trasladarse a futuros productos. La retroiluminación dinámica fue una de las ideas que ayudaron a dar forma al desarrollo de Aspen 4.
Del experimento al ahorro energético diario
Con Aspen 4, la atenuación local pasó a formar parte de un panel interactivo diseñado para el uso diario.
Esta tecnología divide la retroiluminación en hasta 286 zonas independientes. Cada una puede atenuarse por separado, de modo que las áreas oscuras de una imagen necesitan menos iluminación mientras las zonas más brillantes siguen viéndose nítidas y llenas de vida.
Pero la tecnología por sí sola no era suficiente. También analizamos cómo utilizan las personas nuestros paneles interactivos. Whiteboard es la función más utilizada y su modo de pizarra negra ha ido ganando popularidad. Ese comportamiento nos abrió una oportunidad: combinar una forma de trabajar que los usuarios ya prefieren con un menor consumo energético.
El ahorro diario del Aspen 4
Al combinar la atenuación local con el modo de pizarra negra, el consumo puede bajar de 210 W en el modo de fondo blanco de Whiteboard a 86 W en el modo de pizarra negra. Al convertir este último en la opción predeterminada, esa capacidad técnica se transforma en una medida de ahorro energético para el día a día, sin que los usuarios tengan que buscar y activar un ajuste adicional.
La detección de movimiento, el sensor de luz ambiental y los modos de energía específicos ayudan a reducir todavía más el consumo innecesario al responder a la ocupación y a las condiciones de iluminación de la sala.
Analizamos estas funciones con más detalle en nuestro artículo sobre las características de sostenibilidad de Aspen 4. Pero la historia va más allá: la filosofía que hay detrás de ellas está empezando a extenderse a otros tipos de paneles.
Descubre las características de sostenibilidad del Aspen 4
Llevando esta filosofía más allá de los paneles interactivos
Los aprendizajes del experimento Green Screen no se limitan a los paneles interactivos. También hemos aplicado esta misma forma de pensar a Cactus, nuestro primer panel sin función táctil.
Diseñado para salas de reuniones Bring Your Own Device (BYOD), Cactus utiliza atenuación local para dividir su retroiluminación QD-Mini LED en zonas controladas de forma independiente. El modelo de 65 pulgadas cuenta con 242 zonas, el de 75 pulgadas con 312 y el de 85 pulgadas con 420. Las áreas más oscuras de una imagen pueden utilizar menos retroiluminación, mientras que las zonas más brillantes se mantienen claras y vivas.
Un sensor de luz ambiental añade otra capa de eficiencia al ajustar el brillo del panel según las condiciones de la sala. Cuando se necesita menos brillo, el panel puede reducir automáticamente su intensidad. Los usuarios no tienen que buscar ningún ajuste ni recordar que deben activar un modo de ahorro energético. La eficiencia pasa a formar parte del funcionamiento habitual.
Adaptación de los principios de diseño
El formato sin función táctil también es una decisión deliberada. Cactus está diseñado para presentar contenido, no para realizar anotaciones, por lo que no incorpora una capa táctil que no resulta necesaria para su uso previsto en salas de reuniones. Combinado con su carcasa fina, esto mantiene una construcción relativamente ligera: aproximadamente 17 kg para el modelo de 65 pulgadas, 23 kg para el de 75 pulgadas y 32 kg para el de 85 pulgadas.
Próximo paso importante
Esto no significa que el ahorro energético medido en Aspen 4 pueda aplicarse automáticamente a Cactus. Son productos con configuraciones y casos de uso diferentes. Lo que comparten es el principio de diseño que hay detrás: iluminar solo lo necesario, adaptarse al entorno y evitar añadir hardware que no contribuya al propósito del producto.
Cactus representa así un importante siguiente paso. Una idea explorada inicialmente con Green Screen y llevada después al mercado en un panel interactivo empieza ahora a definir también cómo diseñamos otros tipos de paneles.
Descubre las características de sostenibilidad y seguridad de Cactus
Hacer que la eficiencia sea visible y fácil de gestionar
Un panel puede incorporar tecnología avanzada para ahorrar energía, pero su impacto en el mundo real sigue dependiendo de cómo se configure y se utilice.
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Widget de energía
Por eso Aspen 4 incluye un widget integrado de monitorización energética. Muestra el consumo de energía de los siete días anteriores y permite calcular los costes utilizando la moneda y el precio de la electricidad que elija cada usuario. En lugar de quedarse oculto dentro del producto, el consumo energético se convierte en información visible y relevante para la organización.
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Cortex dashboard
i3CONNECT Cortex añade otra capa de control. Nuestra solución de gestión remota permite a los equipos de TI administrar los ajustes de los paneles y programar sus horarios de encendido y apagado en varias salas o ubicaciones. Los paneles compatibles también pueden ofrecer datos históricos de consumo energético por día, semana o mes.
Así, las organizaciones tienen más control sobre todo su parque de paneles. Pueden detectar consumos inesperados, aplicar políticas energéticas coherentes y comprobar si los ajustes de ahorro se están utilizando como estaba previsto.
Más allá del consumo eléctrico
Reducir el consumo eléctrico durante el uso es importante, pero solo representa una parte del impacto medioambiental de un panel.
Nuestra Huella de Carbono Corporativa muestra que más del 99 % de nuestras emisiones corresponden al Alcance 3. La fabricación de productos representa el 63,7 % de las emisiones totales, mientras que la energía consumida durante su uso supone el 29,5 %.
Por eso utilizamos análisis de ciclo de vida para comprender el impacto medioambiental de nuestros productos desde los materiales y la fabricación hasta el transporte, el uso y el final de su vida útil. Estos datos nos ayudan a identificar dónde pueden generar un mayor impacto positivo los cambios de diseño.
Aspen 4 Sustainability Passport
En el caso de Aspen 4, el análisis indica que combinar la atenuación local con el modo de pizarra negra puede reducir en torno a un 30 % el consumo eléctrico durante toda la vida útil del producto y las emisiones asociadas. Esto contribuye a una reducción estimada de entre el 11 % y el 13 % de la huella de carbono total del producto a lo largo de su ciclo de vida.
Esta perspectiva también nos ayuda a situar la eficiencia energética en su contexto. La atenuación local puede reducir de forma significativa el impacto de la fase de uso, pero seguir avanzando requiere actuar también sobre los materiales, la energía empleada en la fabricación, el peso del producto, la reparabilidad y la gestión al final de su vida útil.
De funciones individuales a una filosofía de diseño
Green Screen comenzó como un experimento. Aspen 4 convirtió una de sus ideas principales en una realidad dentro de un panel interactivo comercial. Cactus demuestra cómo esa misma idea puede evolucionar y aplicarse a un tipo de panel diferente.
Para nosotros, esto es redefinir la eficiencia energética. No se trata de una sola función, una cifra o una certificación. Es la combinación de hardware eficiente, tecnología inteligente, mejores ajustes predeterminados, sensores que responden al entorno, datos energéticos accesibles y evidencias basadas en todo el ciclo de vida.
Y, sobre todo, es un proceso continuo. Cada experimento genera aprendizajes que pueden dar forma al siguiente producto. Y cada nuevo producto nos ofrece otra oportunidad para hacer